viernes, 27 de junio de 2025

Experiencia del proyecto

 Realizar un proyecto no es tarea fácil, se necesita algunos conocimientos previos para poder realizarlo. Al inicio me costó mucho entender muchas cosas e incluso estoy en un constante aprendizaje. Solo hay que tener voluntad y disposición para hacerlo. La verdad aprendí mucho con las infografías y documentos del docente, me ayudaron a disipar mis dudas para así poder realizar las tareas y cumplirlas. Hoy día, es necesario saber de las TIC es indispensable en todos los ámbitos y para ello hay que tener siempre la mente abierta para seguir aprendiendo de estas tecnologías.

domingo, 24 de febrero de 2013

Receta saludable

HAMBURGUESA-DE-AVENA-Y-LENTEJAS

Hamburguesas de avena y lentejas

Porciones: 50g (1/2 taza) · Dificultad: Baja · Calorías: Calorías 113,7g, Fibra: 3,7g, Colesterol: 3,3mg
Ingredientes: Para las lentejas:
1 taza de lentejas (170g)
Caldo:
1 cucharada de mantequilla (15g)
1/2 zanahoria en cubos (85g)
1 tallo de apio cortado en cubitos medianos (40g)
1 cebolla picada (90g)
20g de jengibre cortado en cubitos medianos
2 cucharadas de salsa de soya (25ml)
Un ramo de hierbas frescas (romero, tomillo y perejil)
2 dientes de ajo (4g)
6 granos de pimienta
Terminación:
1 ½ taza de Avena Quaker Instantánea (70g)
4 ramitas de tomillo picado
2 tallos de cebollín en rodajas
1 cucharada de aceite (13ml)
Sal
Lentejas:
Coloca las lentejas junto con 6 tazas de agua (1,2 litros) en una olla a presión. Cocina hasta llegar a máxima presión. Luego baja a fuego lento y déjalo por 20 minutos, hasta que estén muy cocidas.
Caldo:
Derrite la mantequilla y añade las zanahorias. Saltea durante unos minutos.
Incorpora el apio, la cebolla y el jengibre, y vuelve a saltear.
Vierte 3 tazas de agua (600 ml), soya, ajo, pimienta y el ramillete de hierbas.
Baja el fuego cuando hierva, y cocina hasta que el caldo reduzca en un 1/3 su volumen (200ml). Cuela, desecha las verduras y lleva el caldo al sartén.
Finalización:
Añade la Avena Quaker al caldo y revuelve a fuego lento hasta que la mezcla espese.
Luego incorpora las lentejas con un poco de sal y cocina por unos 3 minutos. Apaga el fuego y dejar enfriar.
Divide la masa en 10 porciones iguales para luego formar las hamburguesas. Llévalas a un sartén con aceite de oliva, dándolas vuelta para que queden doradas por ambos lados.
Fuente: Quaker

¿Qué es alimentación saludable?

La salud y buen funcionamiento de nuestro organismo, depende de la nutrición y alimentación que tengamos durante la vida.

Alimentación y Nutrición aun cuando parecieran significar lo mismo, son conceptos diferentes.

La Alimentación nos permite tomar del medio que nos rodea, los alimentos de la dieta (de la boca para fuera) y La Nutrición es el conjunto de procesos que permiten que nuestro organismo utilice los nutrientes que contienen los alimentos para realizar sus funciones (de la boca para adentro).

Los alimentos son todos los productos naturales o industrializados que consumimos para cubrir una necesidad fisiológica (hambre).

Los nutrientes son sustancias que se encuentran dentro de los alimentos y que el cuerpo necesita para realizar diferentes funciones y mantener la salud. Existen cinco tipos de nutrientes llamados: Proteínas o Prótidos, Grasas o Lípidos, Carbohidratos o Glúcidos, Vitaminas y Minerales.


LOS NUTRIENTES:
  • Proteínas
    Son los ladrillos necesarios para crecer y reparar daños en el cuerpo.

    Se encuentran en las carnes (de res, aves, de cacería), pescado, mariscos, crustáceos, huevos, leche, quesos, embutidos (mortadela, salchichas, salchichón), granos como las caraotas, frijoles, arvejas, lentejas.
  • Carbohidratos
    Nos dan energía y calor para movernos y desarrollar todas las actividades diarias. Son de origen vegetal.

    Se encuentran en los cereales: maíz, trigo, arroz, sorgo y sus productos (harinas, pastas) tubérculos o verduras: papa, ñame, apio, yuca, ocumo, ocumo chino, mapuey, batata; plátano; azúcar (blanca o morena), miel y papelón, granos como las caraotas de todos los colores, arvejas, lentejas, garbanzos, frijoles, quinchonchos.
  • Grasas
    Son la fuente más concentrada de energía para nuestro cuerpo y cerebro. Participan en diferentes funciones específicas y forman parte de los tejidos del cuerpo y de algunas vitaminas y hormonas. Son fuente de calorías para los niños, pero los adultos deben consumirla con moderación.

    Se encuentran en las carnes rojas, piel del pollo, leche, mantequilla y queso, aceites vegetales (de girasol, maíz, ajonjolí, algodón), margarina, aguacate, aceitunas, algunas semillas como el maní, merey, pistacho, almendras, nuez.
  • Vitaminas
    Ellas son las vitaminas A, D, E, K, C, complejo B y el ácido Fólico.

    Cumplen funciones esenciales para el organismo. Ayudan en el proceso de transformación de energía y favorecen el sistema de defensa del cuerpo contra las enfermedades.

    Se encuentran en casi todos los alimentos en especial en las frutas, hortalizas y alimentos de origen animal.
  • Minerales
    Entre los principales minerales se encuentran: calcio, hierro, yodo y el zinc.

    Ellos participan en diversas funciones específicas y forman parte de los tejidos del cuerpo (Ej.: el calcio forma y mantiene los huesos y dientes; el hierro forma parte de la sangre). Los minerales intervienen en el crecimiento, reproducción del ser humano, la función muscular, entre otros.

    Se encuentran principalmente en los alimentos de origen animal.
  • Fibra
    La fibra ayuda a expulsar las heces con facilidad, previene el cáncer de colon y reduce el colesterol en la sangre.

    Se encuentra en los alimentos de origen vegetal como hortalizas (zanahoria, tomates, lechugas, pepino), frutas (melón, patilla, naranja, manzana), granos (caraotas, arvejas, lentejas, frijoles), verduras (yuca, apio, nañe, batata) y cereales integrales.


¿CÓMO SE CLASIFICAN LOS ALIMENTOS?
Los alimentos se clasifican en tres grandes grupos básicos, según la función que cumplen los nutrientes que contienen:

Grupo Alimentos que lo conforman
Alimentos plásticos o reparadores
Contienen en mayor cantidad proteínas
La leche, carnes (de res, aves, cacería), huevos, pescado, embutidos, queso, yogurt.
Alimentos reguladores
Contienen en mayor cantidad vitaminas y minerales.
Las frutas (melón, patilla, naranja, manzana) y las hortalizas (lechuga, zanahoria, repollo, tomate).
Alimentos energéticos
Contienen en mayor cantidad carbohidratos y grasas.
Los cereales (maíz, arroz, trigo, sorgo), granos (caraotas, frijoles, lentejas), tubérculos (también llamadas verduras como ocumo, papa, yuca), plátano, aceites, margarina, mantequilla, mayonesa.

4 momentos claves en la hidratación

http://www.europeanhydrationinstitute.org/img/photos/physical-activity-and-hydration.jpgActividad física

La deshidratación que se produce durante el ejercicio puede reducirse o prevenirse mediante la ingesta de suficientes cantidades de bebidas, incluidas las bebidas isotónicas, durante y antes de las actividades deportivas en las que se producirá una pérdida de agua. Las bebidas isotónicas proporcionan líquidos, electrolitos e hidratos de carbono. Durante el ejercicio se debe beber regularmente, pero la frecuencia de la ingesta y la cantidad adecuada dependerán de muchos factores como la intensidad y duración del ejercicio físico, el clima y las características físicas del individuo como son el peso y las características individuales de sudoración. En climas muy cálidos y húmedos, los deportes exteriores deben realizarse pronto por la mañana o al atardecer, y es recomendable evitar esfuerzos físicos innecesarios durante las horas más calurosas del día.
Cuando se realiza ejercicio durante cortos periodos de tiempo o a bajas intensidades, puede que no sea necesario beber nada: en caso de querer beber algo, el agua es una opción perfectamente adecuada. Debido a su variedad y sabor, las bebidas isotónicas son una buena alternativa en esta situación. Cuando el ejercicio dura más de 30-40 minutos, es preferible una bebida isotónica ya que un beneficio clave de estas bebidas es que puede reducir la sensación de esfuerzo. De esta manera el ejercicio resulta más fácil y por tanto el individuo lo disfrutará más y lo realizará con mayor frecuencia.
El rendimiento físico suele disminuir cuando la deshidratación supera un 1-3% del peso corporal, aproximadamente. El ejercicio prolongado en condiciones de calor, con una deshidratación que se corresponde con una pérdida de tan sólo un 1% del peso corporal, aumenta la temperatura corporal, lo cual se debe tanto a una menor sudoración como a una reducción del flujo sanguíneo cutáneo inducido por la deshidratación. Se ha comprobado que una pérdida de agua corporal de más de un 2% inducida por el ejercicio realizado en condiciones calurosas disminuye el rendimiento en una amplia variedad de pruebas de rendimiento físico y mental. Los niños y adolescentes pueden presentar mayor riesgo de afectación de la función cognitiva (concentración, estado de alerta y memoria a corto plazo) producida por una incorrecta o nula hidratación.